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Conoce a los diseñadores – Karen Broz: un torbellino multidisciplinar.

Karen es italiana pero vive en España desde hace algunos años, se define como una persona polifacética que ha aprendido a sacarle todo el partido a su personalidad «multiapasionada».

 

Karen nos cuenta que su vida ha dado muchos giros. Comenzó estudiando filología japonesa en italia y acabó terminando un grado de peluquería en España. Esto es solo una muestra de esta diseñadora «multiapasionada» que compagina su materinidad con un sin fin de tareas freelance que la llevan a estar en continuo aprendizaje. Con Bellota ha demostrado ser una veradadera navaja suiza. Rápida y resolutiva, flexible y adaptable y siempre, siempre ilusionada por las propuestas que le hacíamos. 

Su estola Lemon Curd ha aparecido como patrón destacado en la Caja de Junio de Lana Box. En ella Lorena nos propone tejerlo con 4 madejas de «Feliz y Punto» para las cuales Justina participa en nuestro KAL de verano con un descuento especial. Averigua desde nuestro grupo de Ralvery como hacerte con él. 

 

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BELLOTA: ¿Quién te enseñó o cómo aprendiste a tejer?

Karen Broz: Cuando empecé a estudiar filología japonesa en Venecia, tenía un alto nivel de estrés y necesitaba hacer algo para que se fuera. Pregunté a mi abuela si me podía enseñar a tejer, me llevó a una tienda y compramos lo que hacía falta. Ninguna de las dos es famosa por su paciencia, así que eso no funcionó.

Tres años después había dejado la universidad, me había mudado a España y me había graduado en peluquería (menudo giro, ¿eh?) y mientras trabajaba en la heladería de mi hermana, ella me enseñó un bolsito de ganchillo que se había tejido. Decidí aprender yo también. Empecé con el ganchillo pero enseguida me pasé a las dos agujas.

Toda la paciencia que no tuve la primera vez, la encontré la segunda. Puede que fuese porque con los tutoriales de youtube te puedes tomar el tiempo que quieres cuando quieres. Al día de hoy sigo aprendiendo gracias a esa plataforma.

 

B: Fuera de la comunidad tejeril. ¿Cuál es tu alter ego, profesional o personal?  

KB: Solo últimamente he descubierto que soy multipotencial, antes simplemente creía que todo me aburría después de un tiempo y por eso no conseguía centrarme en una carrera concreta. 

La verdad es que me gusta muchísimo aprender cosas nuevas pero a la vez me cuesta especializarme en una. Esto hace que en mi vida yo sea fotógrafa de familia, escritora, peluquera, traductora y diseñadora gráfica. Estas disciplinas son las que llevo a cabo no todos los días, pero las que manejo a nivel laboral de forma freelance.

Una parte muy importante de mi día a día sin embargo es mi rol de madre, con el que tengo que compaginar todo lo que he descrito antes (más el tema tejido). Vamos, que soy como un pequeño Kraken que hace malabares.

 

B: ¿Cuál fue tu detonante para lanzarte a diseñar?

KB: Dar forma a lo que llevo en mi cabeza siempre ha sido un reto al que me gustaba enfrentarme. De pequeña con el dibujo y de mayor con la narrativa y la poesía. Cuando aprendí las bases del trabajo a dos agujas noté enseguida la necesidad de realizar algo mío.

Mis primeras prendas son todas unos crop tops muy sencillos pero que sigo usando a día de hoy. En esa época tejía mis diseños para otros hasta que me di cuenta de que podía hacer mucho más. Podría alcanzar a  mucha más gente, a la que no podía alcanzar tejiendo por encargo. Así es como, decidí diseñar y crear patrones para ayudar a todos los que quieran a llenar sus armarios con unas prendas bonitas, que se adapten a sus cuerpos y sobretodo, que puedan lucir con orgullo porque las han tejido ellos mismos.

Conozco esa sensación de satisfacción propia cuando te pones algo hecho por ti y quiero que mucha gente pueda sentirla tejiendo una prenda que empezó dentro de mi cabeza.

 

Instagram Karen Broz

 

B: ¿Qué es lo que más te inspira y cómo definirías tu estilo como diseñadora?

KB: A la hora de diseñar una prenda me dejo inspirar por imágenes minimalistas. Muchas veces tengo esa tendencia, la del “menos es más” pero a la vez me gusta experimentar y dar un giro a las cosas. Por ejemplo cuando veo una prenda muy bonita, mi imaginación la rellena con detalles que me gustaría que tuviese, como para “mejorarla”. Y así es un poco como empieza mi proceso de diseño, aunque del primer boceto a la idea final hay muchos cambios.

Aún no se si tengo un estilo definido, pero si intento realizar diseños con detalles que destaquen pero que no sean los únicos protagonistas. A la hora de tejer un top o un jersey, por ejemplo, me gusta que lo llamativo sea más escondido, en la construcción.

 

B: Cuando te bloqueas, ¿qué haces para remediarlo?

KB: Gracias a mi incapacidad de hacer solo una cosa, nunca he sufrido un «bloqueo» como tal. Digamos que si intento sacar adelante un diseño y no encuentro la forma, simplemente aparco la tarea y me dedico a otra (¡siempre tengo otras mil cosas que hacer!). 

Muchos aconsejan ir a dar un paseo y despejar la mente, pero la mía se libera si se focaliza en otra cosa, y eso es lo que hago. Centrarme en otro trabajo que no tenga nada que ver con el tejido me permite asimilar y pensar cosas que, aunque en principio no tienen mucho que ver, luego se pueden relacionar con las dos agujas. 

Una palabra, una imagen o un sonido pueden desatar la imaginación que antes simplemente estaba un poco dormida.

 

B: ¿Tienes alguna formación en diseño o eres autodidacta? ¿Qué es lo que más te ha costado en tu carrera como diseñadora?

KB: Como la mayoría de lo que hago hoy en día, tejer y diseñar también son capacidades que aprendí como autodidacta. Sigo leyendo muchos patrones, explico a quien no sabe nada de tejido (mi pareja, casi siempre) mis ideas para ver si se entienden, experimento muchísimo para poder ser siempre más independiente y poder dar un toque aún más personal a mi trabajo.

Creo que lo más difícil para mi, a parte de encontrar un hueco en este mundo, ha sido lidiar con las matemáticas. Ya sé que es obvio que los números son  los protagonistas, pero cuando empecé no creía que iban a estar tan presentes. La asignatura que más he suspendido en toda mi carrera de estudiante es ahora parte de mi día a día. ¡Me gustaría ver la cara de mi profesora de mates al verme escalar las prendas!. 

 

Conozco esa sensación de satisfacción propia cuando te pones algo hecho por ti y quiero que mucha gente pueda sentirla tejiendo una prenda que empezó dentro de mi cabeza..

 

 

B: Sueña en voz alta. ¿Cómo te imaginas dentro de 5 años?

KB: Me es difícil verme dentro de 5 años porque estoy acostumbrada a cambiar tantas cosas en mi vida que mirar hacia un tiempo tan lejano es todo un misterio.

Puedo sin embargo decir que me veo firmar copias de mi libro, que por fin he podido acabar y estar presente en el armario de las tejedoras de todo el mundo a través de mis diseños. ¿Me habías dicho que podía soñar, no?

 

Y ahora nuestras preguntas cotilla:

 Tejer: ¿Inglés o continental? Empecé con inglés, pero enseguida me dije: “tyiene que haber una forma más rápida de hacer esto” y descubrí el método continental. Desde entonces somos inseparables. Aunque sigo tejiendo con el método inglés para el stranded knitting y he aprendido también el método portugués.

 

Prenda: ¿Jersey o chaqueta?

KB: Jersey toda la vida. Las chaquetas me encantan pero yo y el tejido en recto chocamos un poco. Me noto lenta y con la tensión desigual. Pero, en cuando cumpla con mi propósito de 2019 de aprender steek, puede que esta respuesta cambie!

 

Motivo: ¿Ochos o calados?

KB: ¡A mi que no me quiten los calados! Ese aire, ese diseño que solo se descubre al final. Para mí es como magia (y, además, ¡no necesita de agujas auxiliares!). 

 

En circular: ¿Agujas de doble punta o magic loop?

KB: La respuesta os va a doler. He probado de todo, las de doble punta me lían mucho y el magic loop siempre me deja esos dos puntos de la separación más flojos, por mucho que estire. Me he acostumbrado a seguir con mi cable de 40 cm moviendo mucho los puntos. Parece una herejía, lo se, pero a mi me funciona de categoría.

Color: ¿Sólido o jaspeado?

KB: Yo soy mucho de solidos y semisólidos. Me gusta la sencillez y me encanta ser yo la que combina los colores. Aunque ahora mismo hay tintoreras y tintoreros que hacen maravillas con los jaspeados y seguro que tarde o temprano caeré. 

Agujas de: ¿madera o metal?

KB: Compré mi primer set de agujas intercambiables de madera, porque era lo que más se veía por ahí y a tener una tensión muy suelta me ayudaba a controlar más el hilo cuando desliza sobre ellas. Pero desde que empecé a tejer grosores más finos, me estoy planteando cambiar los números más pequeños a metal. ¡Así los calados irán más rápido!

Calcetines: ¿comenzar por la puntera o por el elástico?

KB: Nunca he tejido ni medio calcetín. Y mira que me gusta tejer fino, pero no me he atrevido aún. Compré unos patrones el año pasado pero no me he lanzado de momento.

 

¿Con qué hilo te quedas:  merino, algodón, alpaca, cashmere, seda…?   

KB: Cuando empecé a tejer solo me podía permitir acrílico, y justo después probé el algodón, porque para mí la lana era más prohibitiva. Con el algodón descubrí un compañero fiel, que me gusta en todos los grosores. Ahora, aunque ambién tejo con lana (principalmente alpaca y merino) siempre vuelvo al algodón. El año pasado descubrí el lino, y ahora no hay forma de quitarme las prendas veraniegas de la cabeza.

 

B: Un vicio tejeril inconfesable:

KB: Tengo pasión por los marcadores. Los tendría de mil clases y colores. De hecho me hago yo los míos y según el proyecto elijo unos u otros.

 

B: ¿Cuántos metros de stash tienes?

KB: ¡Ay el stash!. Lo que sé es que tengo tres cajas llenas de hilos bonitos que llevan aún sus etiquetas y que me cuesta gastar. Cada vez que empiezo algo nuevo, sea para diseñar, para un test o un tejido egoísta, acabo comprando lo que necesito.

Sé que este miedo a gastar lo nuevo y empaquetado viene de «mi TOC». Así que me estoy planteando una solución drástica: ovillar todo lo que tengo y quitar las etiquetas (¡que quedarán bien guardadas!) para que todo esté listo para usar. Parece una locura, cierto, pero hay que enfrentarse al miedo de empezar las madejas bonitas.

En cuanto a números.. con dos cálculos rápidos puedo decir que mi stash mide unos 8000 metros en grosor fingering y otros 3000 en grosor dk. Hay algo más entre arán y bulky pero es muy poquito en comparación así que no cuenta, ¿verdad?

 

 

 

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