¿Cómo elegimos la portada del número 2 de Bellota?

¡Hola a todos!

 

Inauguramos un nuevo canal de comunicación en BELLOTA: nuestro “Journal”. Un  cuaderno de viaje o una hoja de ruta dónde podrás aprender un poco sobre nuestro proceso creativo y de trabajo. Un lugar dónde comunicaremos y os contaremos todas esas “dudas”, “preguntas” y “curiosidades” que nos llegan por privado y email.

Si alguna vez te has puesto en contacto con nosotras, sabrás que para el ritmo actual que nos imponen las nuevas tecnologías… ¡somos unas tardonas! Siempre, leemos los mails con atención y le damos unas vueltas antes de contestar como locas. A veces, hasta nos escribís de vuelta con un “¿hay alguien ahí?”. Aunque parezca que no hay nadie en el “cuartel general” de Bellota: os aseguramos que sí. ¡Que estamos aquí! pero que nos gusta contestar a los mails como si nos tomásemos un café con vosotras.

 

Sabemos que este es un mundo con prisa pero, ¿a dónde vamos tan rápido? Nuestra respuesta siempre es: “¿se va a acabar el mundo? ¡Entonces, hagámoslo despacio y hagámoslo bien!”.

 

Hoy queremos contaros ¿cómo se elige una portada en BELLOTA? Hemos recibido muchos privados diciendo lo bonita que es, que si el jersey, que si el gorro, que si que chica más mona… Y todo esto nos hizo pensar en lo difícil que fue esta vez decidir la portada. Os contamos por qué…

 

Cuando empezamos a revisar las fotos, nos dábamos cuenta de que teníamos muchas favoritas, además, todas las prendas nos encantaban y queríamos que todas estuviesen “danzando” por las redes durante semanas como un virus de cosas preciosas. Sin embargo, cada vez que Ceci y yo, decíamos. ¡Esta! la pasábamos al filtro del fotógrafo o del maquetador y ellos nos decían: ¡no puede ser!

 

Y nosotras, mirábamos cabizbajas diciendo… “pero, ¿por qué?.” Algunas eran muy oscuras, otras muy claras, en otras ocasiones el fotógrafo nos decía: ¡esta! y nosotras decíamos: “no, esa no, esa prenda es roja… y ¡nuestro número está dedicado al morado!”.

Bellota-Chaqueta-Coco-Trizas y trazos

Cuando entre el fotógrafo y nosotras llegábamos a  un punto común, venía maquinación para decir que los ojos quedaban debajo del título o que la foto no encajaba en el tamaño…

 

Así  que un día, dijimos: ¡Vamos a hacer un checklist! Necesitamos una  portada que:

 

  • Sea morada. Pero… ¿y qué morado? Dos morados, que se vean los matices.
  • Tenga una prenda y un complemento.
  • Queremos una sonrisa en la portada, ¿verdad? ¡Eso seguro!
  • Que haya un diseñador y una diseñadora. ¡Muy buena idea!
  • Y que  ambas prendas pueda vestirlas quien quiera al margen de si es chico o chica.

 

¡Está es nuestra portada!

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